Realmente el mundo debe parar a los señores de la guerra

By on 17 Abril, 2017

Raúl Méndez, periodista salvadoreño.

Por Raúl Méndez.

San Salvador, Opiniones 17-4-2017- Me encuentro en total acuerdo con el Papa Francisco, quien en entrevista concedida al periodista Paolo Rodari, del diario italiano La Repubblica, con motivo de la Semana Santa 2017,  ha manifestado: “El mundo debe parar a los señores de la guerra”.

Jorge Mario Bergoglio, tiene mucha razón cuando llama a parar a los señores de la guerra que tienen al mundo en este momento de puntillas y con luces rojas, al borde de provocar un enfrentamiento militar sin precedentes.

Así lo ha manifestado el líder católico mundial: “Pienso que hoy el pecado se manifiesta con toda su fuerza de destrucción en las guerras, en las diversas formas de violencia y maltrato, en el abandono de los más frágiles. El mundo debe parar a los señores de la guerra. Porque los que pagan son siempre los últimos, los inermes”.

Ya durante el gobierno de Barack Obama se observaban movimientos como si quisieran envolver a los rusos, utilizando a naciones europeas. Pero desde luego los alemanes no deben olvidar lo triste que fue para ellos ser guiados hacia una guerra general por Hitler y su gran fracaso. Y los franceses no deberían olvidar su más trágica pérdida con Napoleón Bonaparte y su intervención.

Ahora se observa que el Gobierno de Donald Trump busca pegar un golpe de autoridad más allá de sus fronteras. Él prometió la ley y el orden en su país y eso lo llevó a ocupar la silla presidencial, y ahora también querrá aplicar la ley y el orden a nivel internacional, pero eso implica crear fuertes y graves conflictos.

Se nota cómo ahora Estados Unidos estaría dispuesto a llevar una guerra hasta Corea del Norte, una guerra que no acabaría en un solo día, sino un conflicto que se alargaría.

¿Pero a quién le causaría daño? Desde luego que el daño sería para la población coreana que durante todos estos años ha vivido en paz, aunque siempre preparándose para la guerra.

Según el vicepresidente Mike Pence se terminó “la era de la paciencia estratégica”.

Pero el caso es que Corea, repartida en el 45 por estadounidenses en el sur y los ex soviéticos en el norte, siempre ha sido un objetivo militar. Los coreanos por su parte han estado bajo ocupación y están acostumbrados a la guerra.

Pero que me digan para qué van a ir a bombardear a los niños coreanos, a la población coreana. Tal vez las familias norteamericanas y europeas no sientan mayor cosa con que mueran civiles sirios o coreanos o de cualquier otra nacionalidad, pero será porque no les afecta a ellos en sus países. Pero no deben ser insensibles hasta ese grado, porque la guerra un día los puede alcanzar, y también nos puede alcanzar a todos.

Ante un ambiente creciente para una guerra internacional se debe tomar en cuenta: los ganadores son unos pocos, y son los que fabrican armas. Pero los que sufren los efectos de una guerra son la gente trabajadora, la gente más pobre. Esto último ya lo he dicho en otros artículos, pero no me cansaré de afirmarlo.

Luego de una guerra se vienen unas hambrunas terribles, no hay trabajo por ningún lado o los trabajos que existen son de salarios bajos y doble obligación laboral.

Pareciera que la guerra de Iraq no tendría mayor impacto en El Salvador por haber iniciado en 2003, pero la crisis resultó en 2008 y trajo una caída impresionante, por efecto de la crisis norteamericana. Las empresas echaron a sus mejores trabajadores y doblaron las tareas a quienes se quedaron laborando por una mínima paga.

Más guerras significarían más catástrofes sociales, y crisis económicas que golpearían a los más pobres.

Debo decir que durante coberturas noticiosas del pasado conflicto civil armado de El Salvador, que dejó más de 75 mil muertos, pude observar a víctimas civiles y de ambos bandos que llevaban dolor y luto a sus familias. Un día observaba cómo una niña fue destrozada por un tepescuintle que explotó en una vivienda en la colonia San Francisco, en ataque hacia el Estado Mayor. Otra vez una abuela lloraba sobre el cuerpo de su nieta, recostada en la cama como si estuviera dormida y con lesiones en su cabeza, muerta al caerle una bomba en enfrentamientos en Guazapa. He visto muertos a soldados del ejército salvadoreño y he visto muertos a guerrilleros, pero a eso a quien afecta es a sus familias.

Por eso digo, la guerra solo es luto y dolor, por eso estoy de acuerdo con las afirmaciones de Jorge Mario Bergoglio sobre parar a los señores de la guerra.

Cada ciudadano en sus países debe expresar su punto de vista contra la posible escalada mundial, porque una guerra jamás genera triunfos, solamente provoca tragedia entre las familias.

Nota: Raúl Méndez en un periodista salvadoreño, con una carrera de fotoperiodista y redactor iniciada en 1987, ex empleado de El Diario El Mundo, La Prensa Gráfica, y Diario Lapagina.com/ Esta tierra está hecha para todos/Debemos ser tolerantes y vivir en ella/Solamente la paz y la tranquilidad son los estados que pueden darle vida a la población/Seamos parte de ese proceso de pacificación. Para contactos: raumendez@yahoo.com

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