Siguen sin retirar promontorios de metal desalojados en centro de San Salvador

By on 29 octubre, 2012

 

La Plaza Hula Hula en el centro de San Salvador y parte de la calle Rubén Darío con movilización de personas, tres días después del desalojo.

Este lunes 29 de octubre la situación alrededor de la zona del desalojo de ventas por parte de la alcaldía de San Salvador, como arte del reordenamiento comercial en el centro histórico de la capital, sigue caótico.

En la zona de la Plaza Hula Hula una buena cantidad de hierros y láminas han sido arrollados por los tractores que realizaron la limpieza de los puestos de venta desalojados.

Pero los promontorios gigantescos de metal y restos de concreto siguen amontonados en la  Plaza Hula Hula y en los las mismas calles desalojadas, principalmente de la Calle Arce.

Séptima avenida sur desalojada.

 

La gente que pasa por la zona del Hula Hula y miran la remoción tienen distintos puntos de vista sobre el desalojo,  unos a favor del alcalde porque esperan que todo pueda mejora, mientras otros critican el procedimiento, porque ha dejado sin trabajo a numerosas personas.

Pero como dicen: de todo hay en la viña del Señor, un vendedor recuerda malos ratos que pasó por ahí, por esos negocios desalojados: “Esa gente algo está pagando, porque cuando nos poníamos a vender por esos locales, agua nos echaban en los pies”.

Otros piensan que no todos los vendedores  han tenido la misma suerte, ya que los puestos de venta de la calle Rubén Darío frente al Hula Hula, no han sido desalojados, lo cual consideran: “eso no es justo, o todos en el suelo o todos en la cama”, afirman.

Son 33 cuadras de negocios los que han sido desalojados, y según los vendedores son 7,500 personas las que han quedado sin un lugar de trabajo.

Calle Arce sigue cerrada por materiales desalojados.

 

Este lunes la situación sigue caótica, pero la gente no se da por vencida, y numerosas personas trabajan vendiendo producto que llevan cargando. Ahí están rematando  prendas de vestir a dólar, mucha ropa y calzado, en cachada. Cachada de comida la cual se expende en carritos ambulantes. Ahí en esos carritos llevan todo, comida, fuego para mantener caliente el producto y chile al gusto. También se comercializa los accesorios  para teléfonos celulares, productos eléctricos, relojes, jabón, detergente, etc.

Esa es parte de la vivencia del vendedor informal. Y pronto se pondrá buena la cosa porque se viene la temporada navideña y los comerciantes quieren llevar algo de dinero para sus familias.

Mientras los edificios que rodean la plaza Hula Hula, ahora han quedado  al descubierto con el desalojo, todavía no reabren sus puertas, porque han quedado en medio del procedimiento, y todo está vigilado por miembros del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM).

One Comment

  1. Marian

    30 octubre, 2012 at 21:02

    Felicidades dr.qijano cumplir con lo que promet

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