
Socorrists de Comandos de Salvamento proceden al entierro del ex vocero de la institución, Eduardo Rivera Mayén. (fotos cortesía del Fotoperiodista, Francisco Campos)
Tal como ha venido ocurriendo en los últimos tiempos, donde los cuerpos de socorro trabajan en situaciones de emergencia en unidad, llenos de solidaridad, este miércoles 16 de marzo, nuevamente esas entidades se han unido para dar el último adiós a Eduardo Rivera Mayén, un trabajador humanitario, miembro de Comandos de Salvamento, fallecido este martes 15 de marzo.
Rivera Mayén, el antiguo vocero de Comandos de Salvamento fue sepultado la mañana del miércoles en el cementerio privado “Campoamor”, en el municipio de Cuscatancingo, al norte de la capital salvadoreña.
Decenas de socorristas de Comandos de Salvamento fueron acompañados por miembros de Cruz Roja, Cruz Verde, Bomberos, Camilleros, familiares y amigos que siguieron la caravana fúnebre de Mayén, para despedir a esa persona que desempeñó una importante labor en favor de miles de salvadoreños.
A las honras fúnebres también acudieron delegados de partidos políticos, así como representantes de la gubernamental Protección Civil, institución con la que tantas veces Rivera Mayén colaboró con sus servicios.
Una múltiple caravana acompañó el féretro hasta el lugar de su tumba, para dedicarle el último adiós.
Rivera Mayén ingresó a los Comandos de Salvamento en 1988, y desde ese año atendió las llamadas de emergencia, que llegaban a la entidad humanitaria, de los distintos rincones del territorio nacional.
Mayén, había dejado el cargo en 2008, cuando optó por el retiro, y el lunes 15 de marzo de 2011, fue encontrado fallecido en el apartamento que alquilaba, en el oriente de la capital, cerca del Mercado Belloso.
Como vocero de Comandos de Salvamento tenía un contacto directo con los distintos medios de prensa, que le solicitaban información o avances sobre determinada emergencia ocurrida o que se encontraba en pleno desarrollo.
Su labor en Comandos se inició en los últimos años de la guerra civil salvadoreña, especialmente cuando ese conflicto se volvió más peligroso para los capitalinos, porque una mayor cantidad de acciones militares insurgentes, fueron trasladadas a la capital salvadoreña.
Era común ver a los Comandos de Salvamento entrar en las zonas de combate entre la guerrilla del FMLN y el ejército salvadoreño, protegidos por sus banderas amarillas, y salir posteriormente con personas civiles heridas en sus brazos, para llevarlas a centros asistenciales. Rivera Mayén era uno de esos Comandos.
El sepelio se realizó en el Cementerio Campoamor a donde los restos de Rivera Mayen fueron trasladados, seguidos por una veintena de ambulancias de diferentes instituciones de servicio humanitario.
Poco antes del entierro se desarrolló un acto en donde los miembros de la institucuión humanitaria ahora de duelo, destacaron el ejemplar desempeño de Rivera Mayén.
Al finalizar el acto, los miembros de Comandos de Salvamento entregaron a la familia del fallecido, el Chaleco color caqui, que Rivera Mayén usó por muchos años, en el desempleo de sus funciones.
Rivera Mayén, como alguno de sus más cercanos colaboradores podría afirmar: fue un hombre de mil batallas en tiempos de emergencia y siempre listo para servir.
Eduardo Rivera Mayén: ¡Descanse en Paz!







26 marzo, 2011 a las 13:20
Que descanze en paz Don Eduardo! Una ex miembro de Cruz Roja y Verde les saluda!