“El índice de sobrepoblación sobrepasa el 300 por ciento, en la mayor parte de centros penales”

By on 2 agosto, 2010

¿Cuál es la situación de los centros penales y cómo van avanzando en sus planes para contrarrestar los hechos delincuenciales en éstos?

Nelson Rauda,subdirector de Centros Penales.

Nelson Rauda,subdirector de Centros Penales.

Cuando asumimos la dirección del sistema penitenciario a partir de junio del 2009, el compromiso que tomó el señor presidente de la República, el ministro de justicia y seguridad pública (Manuel Melgar), el director de centros penales (Douglas Moreno), y nosotros como equipo, era buscar las alternativas necesarias para llevar a la población en general, a la ciudadanía,  condiciones de mayor espacio de la convivencia más tranquila posible.

Pero además esto pasaba por ir buscando alternativas a los centros penitenciarios del país, que por ejemplo tienen una capacidad para 8 mil 100 personas, y cuando nosotros lo recibimos, andaba casi por los 22 mil; ahora tenemos 23 mil 400 privados de libertad, es decir, el índice de sobrepoblación sobrepasa el 300 por ciento, en la mayor parte de los centros penales.

Esto ya plantea un problema porque a mayor hacinamiento, como lo sostiene el doctor Elías Carranza, en un artículo, esto va en detrimento de la salud, de la convivencia pacífica, de los planes tratamentales de la reinserción social; pero además, de la forma en cómo el Estado puede resolver los problemas de la delincuencia de un país. La sobrepoblación disminuye el control de los privados de libertad.

¿En qué porcentajes se ha sobrepasado la población que debería tener cada centro penal?

En más del 300 por ciento. Pero cuando se va analizando penal por penal, algunos casos no son tan graves como en otros. Pero por decir un caso, en el penal de mujeres de Ilopango, hay una sobrepoblación de casi el 596%, porque es el único centro para mujeres del país, especializado. Luego los que hemos tenido que especializar debido al problema con mujeres pertenecientes a pandillas. Hemos tenido que habilitar sectores en otros centros para poderlas albergar. Pero ya ese es un caso muy grave…

Y en relación con la cárcel de mujeres ¿Cuánta es la capacidad que tiene y cuál es la población que tiene el penal?

La capacidad no anda más allá de 350 mujeres. Pero tiene 1,559 privadas de libertad con sus hijos, o sea el porcentaje de sobrepoblación y hacinamiento es increíblemente alto.

Y así se pueden ver penales como Apanteos, Chalatenango, Cojutepeque, Ciudad Barrios. Por ejemplo: el penal de Ciudad Barrios tiene 2 mil 086 reos, y no tiene capacidad más allá de 500. O sea los niveles de sobrepoblación son altísimos.

En el caso de San Vicente, éste está diseñado para 300, pero tiene 2 mil  173.

¿Tienen programas especiales para los niños que están con sus madres?

De hecho tenemos un proyecto que estamos buscando ahora mismo un patrocinador, y estamos teniendo en el apoyo de la Secretaría de Inclusión Social para diseñar un Centro de Desarrollo Infantil (CDI), para poder minimizar el efecto de prisionización de los niños, que están con sus madres cumpliendo penas en el centro penal de Ilopango.

¿Y el problema que ustedes ven en sí, cuál es?

Lo que ha pasado es que el sistema penitenciario se ha abandonado por décadas y no se hizo lo que se debió hacer en su debido momento. Por ejemplo en el caso de Mariona tiene capacidad para 850 internos y ahora alberga entre 5,030 a 5,070, privados de libertad. Y las condiciones de infraestructura no fueron diseñadas para albergar tal cantidad de personas. Entonces como no lo hicieron por muchísimos años, sólo se focalizaban a megaproyectos como la construcción de Izalco, que terminada la tercera etapa nos va a dar un respiro de 1,700 plazas.

Pero el problema de los centros penales cuando son demasiado grandes requieren mayor personal para que sea operativo, y eso genera otro problema como las visitas, es decir, cómo se van a gestionar. O sea que los problemas van siendo mucho más graves y eso mina el nivel de control que se debe tener en cada centro penal.

¿Para enfrentar todos estos problemas qué soluciones o qué planes tiene la Dirección?

Nosotros estamos convencidos de que un problema de seguridad no se resuelve con cárceles. Esa es una parte o un eje sobre los cuales se debe trabajar, pero hay que invertir mucho en temas de reinserción, de rescate de menores en riesgo, de rescate de personas que están muy cercanas a la delincuencia. Todos esos planes hay que desarrollarlos.

¿O sea planes preventivos?

Planes preventivos, combinados con el ataque frontal que tiene que hacer la Policía Nacional Civil a la delincuencia, esto no lo podemos evitar. Pero además tenemos que ofrecer una alternativa. Por ejemplo si yo capturo y sustraigo a alguien de la sociedad por el cometimiento de un delito, también el Estado debe crear una condición, de tal suerte que una vez que cumpla con una pena privativa de libertad, este individuo sea capaz de volver a la sociedad, en condiciones menos desfavorables de las que tuvo cuando ingresó.

El procurador de Derechos Humanos ha señalado que el hacinamiento de los centros penales es una bomba de tiempo. ¿Pero qué hacer?

Claro y ha sido así por muchos años, la diferencia es que ahora se habla del tema. Antes de estos temas nadie hablaba, ahora sí. Cada ciudadano debe hacer su propia valoración del porqué ahora el tema penitenciario tiene tanto realce, y durante muchísimos años no lo tuvo, pese a que habían crisis muy graves. Esto no es algo nuevo, en el año 1993 hubo una matanza en el penal de Gotera que terminó con más de 30 muertos, ese día, porque habrá que sumarle que los que salieron trasladados de ahí para San Vicente que mataron como a ocho, en Santa Ana habrán matado a otros 15, en Mariona mataron 20 y tantos. Cuando se hace la suma se llega a un número de 70 personas fallecidas en una crisis carcelaria. Y esto es un problema en el mundo. En América Latina es donde se ve más marcado, casi todos los Estados tenemos sobrepoblación, salvo excepciones muy raras, como Costa Rica.

¿Y en cuanto al presupuesto?

Hemos tenido el apoyo del presidente de la república, del ministro de justicia y del ministro de hacienda, dentro de una economía muy comprimida. Para nosotros es como la situación que vive un padre de familia que tiene 10 hijos, y todos los hijos tienen necesidades muy imperiosas y muy grandes, y se deben establecer prioridades. Pero hemos tenido apoyos muy importantes porque por ejemplo, todas las economías de salario que ha tenido el ministerio de justicia nos las han dado a nosotros. Con eso hemos podido cambiar techos en los centros penales de Ciudad Barrios, Metapán, techos que antes estaban por colapsar. En Quezaltepeque teníamos un problema de agua, pero hemos puesto un sistema que garantiza cinco litros de agua cada día, a cada reo para beber. Una constructora nos donó en Ilopango una cisterna, con lo cual hemos resuelto una buena parte del problema de abastecimiento de agua que se tenía.

¿Qué efectos ha habido en cuanto a la participación de la Fuerza Armada para disminuir los hechos delincuenciales que salen de los penales?

Sobre si ha disminuido los delitos por la participación de la Fuerza Armada, sería muy aventurado de mi parte dar una respuesta, porque no tengo una base científica de constatación. Lo que sí puedo constatar es que se han disminuido en un porcentaje muy alto, el nivel de lanzamiento de objetos hacia el interior de los penales. La gente llegaba antes a los contornos y desde ahí lanzaba paquetes para el interior de los penales, paquetes que podían contener teléfonos celulares, droga y otro tipo de sustancias.

¿Los bloqueadores han dado resultado?

Cuando tomamos los centros penales había aparatos tecnológicos que no funcionaban. Ahora en 19 centros penales, con la cooperación de la embajada de los Estados Unidos, y los ahorros que antes mencionaba, hemos adquirido sillas escaneadoras, las cuales tienen la capacidad de detectar objetos prohibidos que puedan estar en el interior o sobre el cuerpo de una persona. Eso ya es un avance significativo. Y dentro de estos planes tecnológicos se está trabajando en la idea de los bloqueadores.

¿El Penal de Izalco ya funciona?

Está funcionando una parte. Esperamos que entre enero y marzo del próximo año se pueda tener ya en función la fase III, en donde podremos albergar a 1,700 ó 1,800 privados de libertad. Actualmente tenemos 859 internos.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>