Medio Ambiente presenta informe de daños ocasionados por las lluvias

By on 1 diciembre, 2009
Postes del tenido eléctrico caídos y las calles obstruidas dejó el deslave de grandes dimensiones en el municipio de San José Verapaz, San Vicente, el pasado 7 de noviembre.

Postes del tenido eléctrico caídos y las calles obstruidas dejó el deslave de grandes dimensiones en el municipio de San José Verapaz, San Vicente, el pasado 7 de noviembre.

Muchos han sido los comentarios sobre la cantidad de lluvia que cayó la noche del sábado 7 y la madrugada del domingo 8 de noviembre, pero el Ministerio del Medio Ambiente ha realizado un estudio sobre el nivel de las precipitaciones ocurridas en esos días, para dar una explicación técnica de qué es lo que provocó la tragedia, que ha dejado más 198 personas muertas confirmadas, y el desaparecimiento de otras 77, además de numerosos daños materiales, que significan millonarias pérdidas económicas para el país.

El Ministro del ramo, Herman Rosa Chávez, presentó su informe en el Ministerio de Gobernación, el cual viene a ser como una radiografía sobre la incidencia de la Baja Presión, que se ubicó en el Océano Pacífico, y su interacción con la Tormenta Tropical Ida, (antes Huracán Ida), en El Salvador.

Rosa Chávez destacó en su informe la trayectoria de la Baja Presión y la Tormenta Tropical Ida, su evolución y las cantidades de lluvia que afectaron la franja costera, cordillera volcánica, zona central y oriental del país.

Los registros de lluvia acumuladas fueron identificados en el siguiente orden: en el volcán Chinchontepec, San Vicente, hubo precipitaciones que alcanzaron los 355 milímetros, con una máxima intensidad de 81 milímetros por hora.

En la zona de San Juan Tepezontes, y San Miguel Tepezontes, en el deapratamento de La Paz, las precipitaciones cayeron en 313.6 mm; mientras en el área Metropolitana de San Salvador (AMSS) e Ilopango hubo reportes de  219.1 mm.

Los lugares antes mencionados, con esos niveles de lluvias, registraron desbordamientos de ríos y quebradas, que sus residentes no habían visto en muchos años, y que causaron graves daños entre la población y sus propiedades materiales.

De esa forma, los mayores efectos de la Baja Presión y su relación con la Tormenta Tropical Ida, se identificaron en los departamentos de San Salvador, La Libertad, Cuscatlán, La Paz, San Vicente y Usulután.

En el departamento de San Salvador, hubo daños en los municipios de San Salvador, Mejicanos, Ilopango, Soyapango, Aguilares, Apopa, Ayutuxtepeque y San Martín, ocasionados por desbordamiento de ríos y quebradas que inundaron sectores habitacionales, y por deslizamientos de tierra que soterraron viviendas, y en algunos casos a personas también.

En la colonia Málaga de San Salvador, el río Acelhuate se desbordó, causando graves daños en las viviendas aledañas.

Pero las mayores inundaciones impactaron la zona costera del país,  debido al desbordamiento de los ríos: Jiboa, Quezalapa, Jalponga, Chilama, Jute, Huiza, y Apancoyo, identificados como de respuesta rápida y que desembocan en el Océano Pacífico.

Dichos ríos aumentaron rápidamente su caudal e inundaron las planicies, causando daño en cultivos, viviendas y demás bienes personales de la población.

El desbordamiento del río Acahuapa, en el departamento de San Vicente, fue uno de los que causó mayores pérdidas en vidas humanas. Arrasó con viviendas y residentes de las comunidades Dos Puentes y La Caridad.

Sin embargo, el evento de mayor magnitud fue el ocurrido en el Departamento de San Vicente, donde la lluvia generó diversos flujos de escombros que afectaron las ciudades de Verapaz y Guadalupe, donde se verificaron pérdidas de vidas humanas y daños materiales.

El ministerio del ambiente identificó otros flujos de escombros de menor envergadura, como los registrados entre el Lago de Ilopango y el volcán Chinchontepec de San Vicente.

De acuerdo al análisis de mapas, fotos y videos obtenidos de las visitas de campo, se observa que el deslave inicia aproximadamente en la cota topográfica 1800 metros sobre nivel del mar (msnm), activándose al menos cuatro quebradas, las cuales son: El Derrumbo (en dirección a la ciudad de Guadalupe), La Quebradona (en dirección a la ciudad de Verapaz), El Infiernillo y Amate Blanco (ambas en dirección a la ciudad de Tepetitán). Los flujos observados tuvieron la capacidad de ensanchar y profundizar los cauces preexistentes de las quebradas.

Deslizamiento o flujo de escombros en Verapaz

Desde la zona alta del volcán de San Vicente iniciaron correntadas o flujos de escombros, que se encausaron por la quebrada La Quebradona en dirección a Verapaz. De acuerdo con los datos obtenidos, se calculó un volumen aproximado de 240,000 m3.  El recorrido aproximado desde el inicio del flujo hasta la parte final de la zona de depósito se estimó en 6 kilómetros. A la entrada de Verapaz, la altura del flujo fue de dos metros.

Flujo de escombros en la ciudad de Guadalupe

La zona donde inició el deslave se ubica a 1800 msnm en el flanco norte del volcán de San Vicente, con el aporte adicional de otras quebradas que se unieron al cauce de la quebrada El Derrumbo. La zona de depósito de escombros fue identificada a unos 400 metros aguas arriba de la ciudad de San Vicente y se calcula que la altura del caudal fue de unos cinco metros en este punto. El volumen del flujo se calcula en aproximadamente 370,000 m3.  El recorrido desde el inicio del flujo de escombros hasta la parte final de la zona de depósito se estimó en seis kilómetros. La elevación del flujo a la entrada de la ciudad de Guadalupe sobrepasó la altura del puente.

Flujo de escombros en la quebrada Los Infiernillos

El flujo de escombros en la quebrada Los Infiernillos (Agua Agria) se originó a los 1800 msnm. Desde la zona del desprendimiento hasta el punto donde el deslave llega a la zona de depósito, tuvo un recorrido de unos 6 km. Los cálculos preliminares del área y el volumen del flujo de escombros depositado en el abanico aluvial, son: área de 218,438 m2 y el volumen es de 250,000 m3. En el depósito de escombros, el bloque más grande encontrado fue un megabloque de 5.7 x 3.7 x 3.2 metros.

Otras zonas con deslizamientos fueron identificados durante los vuelos de reconocimiento aéreo que se han realizado, observándose gran cantidad de ellos en las zonas comprendidas por las poblaciones de Paraíso de Osorio, San Emigdio, Santa Cruz Analquito, San Ramon y Candelaria, todos estos ubicados al oriente del Lago de Ilopango. La mayoría de estos se trata de fallas superficiales de poca extensión y espesor, pero que en conjunto, hacen que su afectación sea mayor. Otras zonas con deslizamientos no menos importantes son la zona norte del lago de Ilopango, en donde se encuentran poblaciones como San Agustín y zonas aledañas San Martín.

La lluvia también afectó en las Áreas Naturales Protegidas (ANP).  Del análisis de 34 Áreas Naturales Protegidas y Ecosistemas prioritarios, se reportan daños en nueve de ellos, los cuales son: la Joya, Escuintla y El Astillero, El Jocotal, Colima, Santa Bárbara, Ecosistema prioritario de Rio Grande de Tilapa y Soyate, Estero de Jaltepeque, Lago de Ilopango y río Jiboa.

Los daños en las Áreas Naturales Protegidas y ecosistemas prioritarios pueden causar impactos ambientales, en mayor o menor magnitud, dependiendo de las condiciones de cada una. Entre estos impactos se destacan: deterioro del hábitat de vida silvestre, degradación de la calidad del agua debido al aumento de sedimentos y contaminación con nutrientes, formación de cárcavas y deterioro de barreras naturales, alteración de la estructura y composición de los bosques salados, pérdidas localizadas en manglares entre otros.

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